Cómo disfrutar del Himalaya en un viaje penosamente planeado

Primero casi me da un golpe de calor en el Taj Mahal y luego casi me quedo sin oxígeno a 3.700m. Y acabo en un hospital pidiendo oxígeno. Pero por si acaso no dejo de subir más arriba; más frío y menos oxígeno. Eso con mi chandal del Carrefour, porque la única razón de que hayamos acabado allá es que había inundaciones en el otro sitio a donde habíamos planeado ir.

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