DISCULPE: ¿LA SALIDA?

Seguro que alguna vez te ha pasado que dabas vueltas y vueltas y no podías salir de un sitio. Una sala de fiestas en una celebración (sobre todo con la celebración ya bien avanzada) el parking de un aeropuerto, un Ikea… Y seguramente te dirigiste a alguna persona o empleado del lugar que tuviese pinta de saber y le preguntaste: «Disculpe, ¿dónde está la salida?» Y gracias a ello, saliste.

Por alguna razón, en la vida diaria no se sigue esta lógica. De pronto nos vemos atrapados en algo que no entendemos, de nosotros mismos o de aquello que nos rodea, y damos vueltas y mas vueltas sin encontrar la salida. Pero no preguntamos a nadie nada. Sólo a nosotros mismos. «¿Se sentirá más gente como yo?» «Seré rara por pensar esto o aquello?» «¿Molestaré si digo mi opinión?»¿Tendrá todo el mundo estas perversiones de las que yo me avergüenzo?» «¿Tendrá todo el mundo días en los que se siente como la mierda sin ningún motivo?» «Si soy de izquierdas, ¿puede gustarme escuchar al Fary?»

Indecisión, indecisión. Preguntas, preguntas. Pero todas se quedan dentro. No preguntamos ni debatimos nada con nadie, no se vaya a pensar la gente que no sabemos lo que queremos, que no tenemos personalidad, que estamos fuera de onda, que somos unos catetos. Así que ahí nos quedamos, construyendo nuestro refugio en un rincón de la sección de sillas giratorias de nuestro Ikea particular, asegurando a todo el mundo que estamos ahí porque lo hemos elegido, no porque nos hayamos perdido, y que somos los mayores entendidos de sillas desmontables de escritorio del mundo.

¿No sería mejor hablar de todo abiertamente? ¿No surgirían temas de conversación que nos esclarecerían cantidad de marañas mentales? ¿No evitaríamos acabar pagando para que un psicólogo nos escuche confesarle algo que le pasa a muchísima gente?

Cuando una viaja, la visión de todas las cosas coge perspectiva: lo que en una cultura es vergonzoso, en otra es venerado; lo que un país es norma, en otro es prohibición. Lo que unos admiran de ti en unos lugares, lo desprecian en otros… Entonces, ¿qué es verdad y qué es mentira? Parce que en cada lugar se ha adaptado la realidad a la manera en que puede ser entendida más fácilmente.  Y aún así, casi todas las personas de diferentes partes del mundo que nos ha tocado conocer parecen también estar llenas de dudas, a pesar de tener fuentes de emociones muy parecidas a las nuestras. Y, de nuevo, también encuentran difícil hablar abiertamente y discutir sobre aquello que sienten, temen o desconocen.

¡Así que estamos todos igual en todas partes! No tenemos las respuestas de casi nada, pero resulta súper liberador poder hacer las preguntas y discutir sobre lo que a una le apetezca, sabiendo que seguro que habrá mucha gente que entenderá de lo que estamos hablando. Esta página es nuestro psicólogo, y esta sección sirve para discutirlo todo. No esperes encontrar un hilo argumental, porque no lo habrá. Pondremos etiquetas a las entradas para localizar un tema determinado, pero se trata más bien de un cajón desastre y espontáneo donde se inician y se desarrollan temas que queremos destripar y que discutiremos según nos vayan surgiendo.  Es una sección para buscar exits. ¡Discutamos!

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