DISCULPE: ¿LA SALIDA?

 

¿Alguna vez te has perdido en un sitio y no encontrabas por dónde salir? Un parking subterráneo, un Ikea… A no ser que seas muy terco, seguramente acabaste preguntando a algún trabajador por la salida, y gracias a esa persona pudiste volver bajo el sol. Es lo lógico, ¿no?

¿Y por qué no lo hacemos en la vida? Nosotras tres coincidimos en que muchas veces no nos entendemos a nosotras mismas. Nos enrocamos en algo hasta atraparnos en ello. No me digas que no te pasa a ti también. ¿Y preguntamos por la salida? Ni hablar. Ante todo, que no se nos note lo perdidos que estamos. Nos refugiamos en la sección de sillas de nuestro Ikea particular y explicamos a todo el mundo que estamos ahí porque las sillas son nuestra pasión (a veces, en nuestro afán de evitar contraargumentos incómodos, incluso convencemos al resto de que son «nuestra responsabilidad») cuando en realidad nos cazamos el pie un día con una madera de un taburete plegable, no sabíamos cómo liberarnos y tampoco queríamos que se nos notara. Y ahí nos quedamos, poniendo cara de tenerlo todo controlado.

Pero un día decides liberar tu pie desvelando tu accidente, y te das cuenta de que muchísima gente más se ha cazado el pie con el mismo taburete u otro parecido. Todos nos sentimos raros y diferentes. Todos tenemos millones de preguntas sobre nosotros y sobre el resto. «¿Será todo el mundo tan retorcido como yo?  ¿Es la otra gente tan feliz como parece y yo la única desgraciada? ¿O es sólo fachada? ¿Por qué me da la sensación de ser la única persona en este planeta que no sabe a dónde va? ¿Tendrá todo el mundo días como los míos en los que se siente como la mierda sin ningún motivo? ¿Por qué antesdeayer sentía que le quería y ayer sentí todo lo contrario? ¿Tendrá todo el mundo estas perversiones de las que yo me avergüenzo? Si he dicho a todo el mundo que soy de izquierdas, ¿puede gustarme escuchar al Fary?» El momento más divertido llega cuando te das cuenta de que estás gastando el dinero que no tienes en confesarle a un psicólogo un supuesto problemón que en realidad es algo que le pasa a todo el mundo. Y todo por no hablar.

La cuestión adquiere nuevas dimensiones cuando una viaja. Además de encontrar gente del otro lado del mundo igual de perdida que una, resulta que lo que en una cultura es vergonzoso, en otra es venerado; lo que un país es norma, en otro es prohibición. Lo que unos admiran de ti en unos lugares, lo desprecian en otros… Entonces, ¿qué es verdad y qué es mentira?

Aquí vamos a preguntar por la salida siempre. Sin estándares y sin sentidos del ridículo. Y desde luego, sin intentar contentarte a ti o a cualquier otra persona. Si decides venirte, te damos la bienvenida a este cajón desastre donde cualquier tema puede ser discutido. Ahondaremos sin complejos (y también sin demasiado orden, avisado estás) en cualquier tema que nos inquiete, sea cual sea, e intentaremos ilustrarlo con cosas que hemos visto por el mundo. Disfruta estando de acuerdo o pensando todo lo contrario. Pero, lo que no vamos a hacer, es dejar de hablarlo.

 

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